Día 4: San Giorgio Magiore y mas


Ruta del día: San Giorgio Maggiore, San Marco, Basílica, Teatro La Feniche, paseo en Góndola, y San Polo y Santa Croce.

Comenzamos el día con la visita del Campanille de SAN GIORGIO MAGGIORE, abrían a las 9’30 y como se llega en tan sólo 2 minutos, todavía estaba cerrado, pero bueno aprovechamos el tiempo haciéndonos unas fotos. Horario de 9:30 a 12:30 y 14:30 a 16:30.



La entrada a la Basílica es gratuita, pero la subida al Campanille, que es en ascensor son 3 €. Las vistas desde arriba son impresionantes, muy bonitas.





Como debía impresionar antiguamente llegar en barco a esta ciudad.


La siguiente cita del día era la BASÍLICA (que previamente habíamos reservado gratuitamente por internet), pero como nos sobraba tiempo callejeamos un poco por San Marco.

Teníamos la visita a la Basílica a las 11’25, llegamos unos 15 minutos antes y preguntamos en la cola si podíamos entrar, y tras pasar los de la hora de las 11’10 nos dejaron pasar; decir que se entra por otra puerta diferente a la del la gente que no tiene reserva, se entra por otra cola que hay a la izquierda que es la de grupos. Tampoco se puede entrar con mochila, hay que dejarlas en una consigna cercana. Horario: de lunes a sábado de 9:45 a 17 y domingos de 14 a 17.

Hay que comenzar por el MUSEO que se encuentra nada más entrar a la derecha, subiendo unas escaleras, (entrada 4 €), el museo en sí a nosotros no nos interesaba, pero es lo único que da acceso a los balcones que dan a la plaza, y claro eso no te lo puedes perder. También se visita la Pala de Oro por 2 € y el Tesoro por 3 €, pero eso nos lo saltamos.


 Elegimos esta hora, aunque es una de las horas más concurridas del día, ya que de 11:30 a 12:30 se ilumina, de lunes a viernes. Y merece la pena, además cuando entramos todavía no estaba iluminada y ya era bonita, así que cuando la iluminaron fue una preciosidad, todo dorado. Está prohibido hacer fotos y en la balconada central al principio había alguien vigilando, pero luego se fue.


También nos entretuvimos un buen tiempo en los balcones, fotografiando la plaza desde todas sus perspectivas.




Además a las 12 suenan un montón de campanas, entre las del Campanille y las de la Torre Orologio es un espectáculo que está muy bien si te gustan las campanas.

Luego volvimos hacia nuestro barrio, como era buena hora para tomarnos un vermú nos tomamos nuestro “spritz” y luego comimos por allí.

Fondamenta San Severo "nuestra calle"

Luego nos apetecía ir al TEATRO LA FENICHE (creo que valía 8 €), durante el paseo de la mañana ya habíamos averiguado que durante el día de hoy estaba abierto de 10 a 18. La visita es con audio guía incluida en el precio, que está bastante bien. Los pasillos y demás son algo normalito, pero el patio de butacas y sobre todo su techo, es espectacular. Su techo azul es impresionante, decir que es totalmente imposible hacer fotos del patio de butacas, por lo menos aquel día, bajo en el patio de butacas habían dos empleados vigilando, y otro desde el palco principal, al que también puedes subir, pero fotos nada de nada; incluso había uno vestido de calle que sospechábamos bastante que era del teatro.


Tras la visita al Teatro tocaba el paseo en góndola y habíamos decidido que sería por San Marcos. Decir que estos días habíamos preguntado a algún que otro gondolero y todos decían 80 € (que es el precio oficial). Durante la mañana cuando callejeamos preguntamos a algunos más, y nos encontramos de todo: uno que nos dice que 80 € que es la tarifa oficial, otro que 120 € y que nos lo dejaba en oferta a 80 €, y otro al decir 80 € y marcharnos nos llamó y nos lo ofreció por 60 €, pero era cuando nos íbamos a la visita de la Basílica y no nos la queríamos dejar.


Así que dimos nuestro paseo en góndola, que bueno he de decir que no es una gran cosa, pero yo no me podía resistir, no quería irme de Venecia sin mi paseo en góndola; también decir que no me arrepiento para nada, es una vez en la vida. El paseo en sí esta genial, pero hay momentos que hay saturación de góndolas, tampoco lo queríamos dejar para más tarde porque en los canales estrechos, a medida que avanza la tarde, la luz que va entrando es poca. Durante el paseo sale brevemente al Gran Canal.







Después del paseíto, al vaporetto para ir al barrio de SAN POLO y SANTA CROCE (donde ayer), para continuar callejeando.






Para finalizar el día, ya os imagináis que viene ahora no, unos “spritz” que nos tienen viciados. Luego ya compramos unos tramezzini para llevar y ya nos fuimos para casita, donde nos esperaban nuestras cervecitas Castello.

Día 5: Palacio Ducal, Cannaregio y mas


Ruta del día: Palacio Ducal, Cannaregio, Arsenal, Campanille y paseo nocturno en vaporetto por el Gran Canal.

Comenzamos el día con la visita de los ITINERARIOS SECRETOS del Palacio Ducal, es una visita guiada que hay que reservar previamente, nuestra visita fue a las 9:30 y en italiano, pero estuvo muy bien ya que íbamos los dos solos con la guía; para variar no se pueden hacer fotos. Se accede como si fueras al Palacio Ducal, pero al subir unas escalinatas, la guía abre una puerta y entras en una dimensión diferente, nada de lujos y alejada de todo ruido. Con esta visita no se descubren las bellas salas, sino los despachos donde se tomaban todas las decisiones, guardaban toda la documentación; también te enseñan salas de tortura, prisiones, etc., La visita es bastante interesante, y eso de ir solos con la guía está muy pero que muy bien. Esta visita te lleva poco más de 1 hora. Tras la visita de los Itinerarios Secretos visitamos el Palacio Dual, por nuestra cuenta, que te puede llevar también alrededor de 1 hora. Decir que con la entrada de los Itinerarios Secretos ya va incluida la del Palacio Ducal, que bien puedes hacer antes o después de la visita de los Itinerarios Secretos.



Con esta visita ya se nos hizo mediodía, y cogimos dirección hacia un barrio que para nosotros era nuevo CANNAREGIO, es un barrio muy tranquilo, alejado del turismo y donde viven muchos venecianos. Sus canales son más anchos y sus calles más largas. Para mi tiene el encanto de la tranquilidad, pero no tiene el encanto laberíntico de San Marco o Castello.







Entre otras cosa teníamos la intención de hacer la visita guiada del Ghetto, principalmente porque te enseñan alguna sinagoga, pero acabamos desechando la idea porque además que la visita no era nada barata, la visita era sólo en inglés.

Tras callejear un buen rato, llegó la hora del “spritz” y luego ya también por allí buscamos un sitio para comer.


Luego ya fuimos volviendo hacia nuestra zona.


Como era pronto, decidimos ir paseando tranquilamente hacia la zona del ARSENAL, que bueno aunque no tiene mucho para ver, llegar hasta allí desde San Marco es un paseo muy agradable y bastante tranquilo.


Paseando tranquilamente volvimos hacia San Marco, y llegamos a los pies del CAMPANILLE, a esas horas apenas había cola.

Las vistas desde allí muy bonitas, aunque a mí me gustan más las de San Giorgio, pero bueno esto es cuestión de gustos. Se sube también en ascensor y la entrada vale 8 €. Horario de 9 a 19. Con sus 98’5 de altura, es el edificio más alto de la ciudad. La torre original servía como faro y como campanario.







Eso sí, aunque la tarde era muy agradable, el viento que soplaba arriba era bien frío.


Tras esto esperamos que anocheciera.


No nos podíamos ir de Venecia sin hacer un paseo en vaporetto de noche, cierto es que la iluminación es escasa, pero no por ello deja de ser bonito. Elegimos la parte trasera del vaporetto porque allí apenas sopla aire y se va muy tranquilo.



No sé si antes o después pero cayó un “spritz” seguro. Tras el paseo, compramos unos tramezzini para cenar y a casita.

Al llegar a la casa miramos el correo, por si nos encontrábamos una sorpresita de Iberia, pero esta vez afortunadamente no había ningún mail.

Día 6: Cannaregio y vuelta a casa


El viaje llega al final, pero como el vuelo salía a las 19:15 de la tarde, teníamos toda la mañana para despedirnos de la ciudad.

Habíamos quedado con los dueños de la casa, que como máximo teníamos que dejar la casa a las 11:00. Nos levantamos a la hora de siempre, desayunamos y acabamos de preparar la maleta, y luego ya nos fuimos; acordamos con Daniella dejarle las llaves encima de la mesa y ya está.

Cuando íbamos por las calles, canales, y puentes, cargados con las maletas, nos reímos pensando que al final no estuvo tan mal, que nos perdieran la maleta por 1 día, así nos ahorramos llevarla hasta la casa.

Cogimos el vaporetto (42 o 52) que va por el Canal de Guidecca, hasta Ferrovia, que es la parada de la Estación de tren Santa Luzia, íbamos allí a dejar las maletas en la consigna, ya que al entrar otros huéspedes en la casa no las podíamos dejar allí; de esto ya nos habían informado por email. Las consignas se encuentran en la plataforma 1, y no son de taquilla, sino que hay unos mozos que van recogiendo el equipaje.

Para hoy nos habíamos dejado para ver, un trozo del barrio de CANNAREGIO, callejeamos por otra zona diferente a la de ayer, incluso nos acercamos hasta el final del barrio desde donde se divisa la laguna.







Después, nuestros últimos “spritz”.

 

Y luego ya a comer, tras la comida ya fuimos volviendo hacia la estación a recoger las maletas.
  
Sobre las 15:30 o así cogimos el bus nº 5 que nos llevaba al aeropuerto, mientras esperábamos que llegara la hora decidimos hacer una merienda-cena, por si en Madrid no nos daba tiempo de cenar. Cuando estábamos embarcando cayó una tremenda tormenta, que duró poco, pero fue bestial. El vuelo salió puntual, y menos mal que ya habíamos cenado algo, porque al llegar a Madrid, fue bajar de un avión, ir al baño y embarcar en el de Valencia, donde llegamos en hora a las 23:40.